divendres, 21 de febrer de 2020

EL TERUEL MUDÉJAR







Teruel es una sorpresa para quien la visita por primera vez. Para mi, visitarla, es una rutina más cada vez que voy a Olba a “las viñas”.

Muchos viajeros saben que en Teruel hay una plaza con su insigne “Torico”, un arte Mudéjar y una historia de los eternos Amantes, pero poco más. Cuando se acercan a ella y la visitan, quedan encantados por sus monumentos, su gastronomía y su gente. 

En esta escapada de hoy conoceremos el importante rastro que el Arte Mudéjar ha dejado en toda la ciudad.








Un poco de historia:



¿Quiénes eran los mudéjares?

Los mudéjares eran los musulmanes que se quedaron a vivir en el territorio durante el proceso de avance de los reinos cristianos hacia el sur. Lo que se llamó La Reconquista que se desarrolló a lo largo de la Edad Media en la Península Ibérica. 

Al principio se les dejó practicar su religión, el Islam. También se les permitió utilizar su lengua y mantener sus costumbres. Se organizaban en barrios llamados aljamas o morerías con distintos grados de autogobierno. 


La gran mayoría se dedicaba a la agricultura de regadío y eran de condición humilde. Los que no trabajaban en la tierra lo hacían con las manos, eran artesanos muy especializados en albañilería y oficios textiles. 

Con el tiempo la convivencia y tolerancia entre ambas comunidades se fue endureciendo y, de muchos lugares fueron expulsados o claudicaron en diferentes revueltas. 

Lo que sí dejaron fue su huella en el territorio, pasando a la Historia bajo la denominación de “Arte Mudéjar”. 




¿A qué llamamos Estilo Mudéjar ?

Hay que decir que fue un fenómeno exclusivamente hispánico dado en los siglos XII y XVI, como mezcla de las corrientes artísticas cristianas (románicas y góticas) y musulmanas de la época y que sirvió de eslabón entre el arte cristiano y el islámico. O sea, se trata de un arte de síntesis en el que hay influencias cristianas con las islámicas porque es el momento histórico en el que conviven las poblaciones de diferentes culturas y esto se puede apreciar en el arte de todos ellos. 

En las construcciones mudéjares hay elementos como el arco de medio punto o el ojival propios de la cultura cristiana junto con el uso de filigranas decorativas a base del ladrillo (material de construcción mudéjar por excelencia) y motivos de cerámica vidriada. Todo ello, junto con la utilización de la madera en las techumbres, son los componentes más representativos de la arquitectura musulmana. 




¿Por qué tanta huella en Aragón ?

Porque en el antiguo reino de Aragón se dio la mayor coyuntura social y económica tras la toma de Valencia y eso favoreció con fuerza el llamado “Arte Mudéjar” 

Durante todo el medioevo la población mudéjar que habitaba el territorio aragonés llegó a alcanzar el 12% de la población total. Esto era una importante presencia. 

La ciudad de Teruel tiene cuatro de las iglesias más características de este estilo, incluyendo su catedral. Estas características las vemos en sus respectivas torres. 





¿Por dónde empezamos ?

Nuestra ruta puede empezar en el centro del casco histórico visitando la Catedral de Santa María, el monumento mudéjar más significativo de la ciudad. 


La Catedral tiene tres naves y se empezó a construir en el siglo XII sobre una antigua iglesia románica dedicada a Santa María de Mediavilla, experimentando después muchas transformaciones. 


Un pequeño comentario:

Llegas a la puerta y el consabido cartel : No fume, no fotografía, no vídeo, no grabe sonidos, el móvil, absténgase de comer, de beber y de llevar animales de compañía ...¿De verdad hay gente tan irrespetuosa que pueda hacer alguna cosa de esas prohibiciones?


Entramos y nos esperaba, majestuosa, la joya más preciada, la Techumbre mudéjar que está considerada la “Capilla Sixtina” del arte mudéjar. 

Es una obra extraordinaria por su valor histórico y documental porque su decoración pictórica permite que conozcamos la sociedad aragonesa medieval. Hay un balcón alrededor que deja contemplarla con detalle. En realidad no es un techo decorativo pegado al verdadero techo, sino el armazón sobre el que se asienta el tejado. 

Dicen que es una obra de arte única en el mundo. ¡Lástima no poder hacer fotografías! 

Salimos al exterior para fotografiar su Torre-Campanario, la más antigua de las torres mudéjares de la ciudad (1257). Es hermosa de verdad. En ella combinan la piedra, el ladrillo y la cerámica vidriada que producen un fantástico efecto visual. 







La Torre de la Iglesia de San Pedro del siglo XIII, es la más antigua de las torres mudéjares de Teruel. Está situada en el barrio de la antigua judería y, actualmente, pertenece al conjunto de los Amantes porque contigua a la iglesia se encuentra la capilla donde se exponen las tumbas de Isabel de Segura y Diego Garcés de Marcilla. 

En 2005 se construyó un nuevo edificio que además de contener los restos de los Amantes bajo las esculturas de alabastro de Juan de Ávalos, es también un centro de interpretación e información sobre los documentos que hablan de su historia. 

Más tarde se abrió al público el claustro después de una reforma integral. 

El objetivo es mejorar y poner en valor el patrimonio cultural de la ciudad. Año tras año, visita tras visita, he sido testigo de estas nuevas iniciativas que están haciendo de Teruel una pequeña ciudad coqueta.




Finalmente tenemos las torres de San Martín y San Salvador, conocidas por la leyenda que esconden tras de sí, la historia de Omar, Abdalá y Zoraida.


La Torre de San Martín está adosada a la Iglesia de San Martín construida en el XVIII y que sustituyó a la anterior mudéjar. A los pies de esta torre discurre la Cuesta de la Andaquilla, testigo de una de las escenas de la historia de los Amantes. 

La Torre de El Salvador es la última que nos falta. La encontramos subiendo por la calle Nueva y girando en la esquina a la izquierda. Es como un minarete de mezquita que sale de los otros tejados de alrededor más bajos. Pero, en realidad, forma parte parte de la Iglesia de El Salvador. Lo curioso es que de las torres de estilo mudéjar que hay en la ciudad ninguna fue minarete como tal porque pertenecen a la época en la que ya reinaban los cristianos tras la Reconquista, pero conservando influencias musulmanas. 


Hoy en día la torre del Salvador es un centro de interpretación del arte mudéjar y se puede acceder hasta su parte superior. Es una de las visitas más interesantes de la ciudad. Allí, desde lo alto y rodeado de campanas, se puede ver todo Teruel. 

La importancia de estos monumentos se puso de manifiesto con la declaración de Patrimonio Mundial de la UNESCO en 1986.







¿Dónde terminamos?


Terminamos con el arte mudéjar de la ciudad de Teruel visitando la Escalinata del Paseo del Óvalo

Esta escalinata comunica el Casco Histórico de la ciudad con la estación de Ferrocarril. Su recorrido salva los 26 metros de altura y se estructura en tres partes. 

La primera parte arranca des de la estación atravesando unos jardines y se llega a una plaza. La segunda parte se forma por siete tramos que finalmente acabarán en una especie de plaza mirador con una fuente y un relieve dedicado a los amantes de Teruel. Finalmente el tercer y último tramo divide en dos escaleras que terminan en el Paseo del Óvalo rematadas por dos torreones. Es en definitiva una obra de arte neomudéjar.






¿Y la leyenda de Omar, Abdalá y Zoraida? 


Las torres de San Martín y San Salvador esconden una historia de amor que se ha convertido en una leyenda. Esta historia nos remonta al siglo XIII y comienza con la amistad de dos jóvenes, Omar y Abdalá. Un día que paseaban juntos, vieron a una joven asomada en una ventana, se trataba de Zoraida. Al verla, ambos se quedaron fascinados por ella. La amistad que se tenían se transformó en rivalidad y competición por el amor de la joven. El padre de la misma les prometió la mano a aquel de los dos que construyera antes una torre. 

Ambos comenzaron a construir su propia torre a todo correr, cubriendo la obra con el fin de que el otro no pudiera espiarle. El trabajo fue agotador llegando a hacer los obreros turnos de noche para no perder ni un instante de tiempo. Finalmente, fue Omar quien terminó primero su torre (San Martín) y avisó al padre de Zoraida. Pero cuál fue su sorpresa cuando el día en que descubrió la torre para mostrarla al padre de la joven se dio cuenta de que estaba ligeramente inclinada. 

El error cometido por el joven Omar le provocó una angustia tan grande que lleno de rabia, ira y dolor se subió a lo más alto de su torre y sin pensarlo dos veces saltó al vacío acabando así con su vida. Unas semanas más tarde, Abdalá por fin terminó su torre (San Salvador) y rápidamente la mostró al padre de Zoraida y al resto de habitantes de la ciudad de Teruel. La torre era muy hermosa y perfectamente recta, aunque resultó muy sorprendente que tenía un notable parecido con la torre de su rival, Omar. 


Finalmente, pese a haber terminado de construir su torre en segundo lugar, Abdalá se casó con la joven Zoraida y, pese a que la leyenda no cuenta nada sobre si fueron realmente felices o si vivieron amargados por la tragedia del recuerdo del desdichado Omar, lo que si que nos ha dejado son las dos magníficas torres. 

dissabte, 15 de febrer de 2020

UN DÍA EN BARCELONA. LA VILA DE GRÀCIA







Si le preguntan a Jubileta de dónde es, siempre contesta con mucho orgullo: "Soc del barri de Gràcia de Barcelona", y lo dice sin pensar que hace muchísimos años que ya no vive allí.

Nació en una de sus calles emblemáticas, Torrent de les Flors, y vivió toda su juventud en una plaza que ha cambiado varias veces de nombre según el régimen político de los que gobernaban: plaza de Isabel II, plaza del Mercado, plaza de la Unificación y actualmente plaça de la Revolució de 1868.



Plaça de la Revolució de 1868

   
Cuando visita Barcelona, el cordón umbilical que aún no se ha roto del todo, tira de ella y siempre busca la línea de metro verde, L3, dirección Trinitat Nova. Baja en la estación de Fontana y, al salir a la calle Asturias, ya siente ese aire especial que desprende su barrio.

Durante su juventud, el barrio no tenía esta identidad actual que se ha ido construyendo con el paso de los años a base de reivindicarse en ocasiones o de reinventarse en otras.
Había sido un pueblo independiente hasta finales del siglo XIX, con un vecindario de gente trabajadora, con personalidad propia, que pasaban el día a día luchando por salir adelante.


Antiguo Bar Canigó


Luego vino una época de bohemia por los años 60 y 70, pero su comunidad se mantuvo pequeña y cerrada como si pudiera auto-abastecerse y vivir por sí sola.

Esta independencia todavía se siente actualmente en sus calles estrechas, en las pequeñas plazas sin muchos atractivos y pocos monumentos, ni cosas notables que puedan ver los turistas que cada día invaden Barcelona. Pero se siente la vida y el verdadero espíritu de barrio. Este espíritu, mezcla de lugar cosmopolita y encanto mediterráneo, este espíritu con sabor propio hace que Gràcia sea un lugar perfecto para vivir.


Plaça de la Vila de Gràcia



Actualmente se han trasladado a vivir al barrio artistas y bohemios que conviven con vecinos de toda la vida de costumbres muy tradicionales. Creo que el encanto de Gràcia radica precisamente en eso.

Hay vida todos los días de la semana y en todo momento. Puedes encontrar tiendas diferentes, con diseños vanguardistas de nuevos creadores, tiendas de ropa de segunda mano, marcas exclusivas y todo con un toque de barrio muy lejos de estas grandes cadenas que buscan el turismo de masas.



Plaça de la Virreina

     
Gràcia es para viajeros que quieren recorrer despacio sus calles, que entran en viejas librerías, fotografían con afecto rincones típicos, antiguos bares y buenísimos restaurantes de comida fusión y alternativa.
También tiene unos mercados animados, auténticos, que hace las delicias de la gente del barrio que no necesita de los grandes cadenas de supermercados.


Carrer Torrijos


Gràcia está poblada de pequeñas tiendas que por suerte no han cerrado absorbidas por grandes superficies. Y la gente es feliz comprando en la carnicería, en la quesería, en al horno, en la tienda de toda la vida.


Carrer Verdi, arteria principal del barri


Una de las calles principales es la calle Verdi, es el alma mater del barrio, una de sus arterias principales. Pasear tranquilamente por esta larga calle que desemboca en plaza de la Revolución es entender la ciudad condal auténtica.


Rètol de la antigua Escuela Municipal de la calle Congost, donde estudió Jubileta


Es muy agradable también salir por la noche a tomar unas copas a la plaza del Sol, la plaza San Juan, la plaza Revolución o la calle Verdi.
Y, será en agosto, cuando lleguen unos días donde Gràcia vivirá su Fiesta Grande, cuando todos los vecinos, todos a una, se pondrán a decorar los diferentes tramos de muchas calles con una ingenio y riqueza sin precedentes.


El número 1 de la Plaça Revolució

Esta entrada de mi blog va dedicada a todas las personas que quiero y que viven en el Barrio de Gràcia : mis hijos Xavi y Diana, mi nieta Júlia, mis sobrinas y también a mis hermanos con los que viví momentos tan felices durante mi juventud.

dimarts, 28 de gener de 2020

BUDAPEST, RECORDANDO LOS MERCADILLOS NAVIDEÑOS


Sí, sí, lo reconozco. Este par de “jubiletas” son unos auténticos fans de los mercadillos navideños europeos. Ese olor a pino, a chocolate caliente, a galletas de jengibre, nos “ponen”. Somos de esas personas que el olor, el sonido y el color de la Navidad nos hace feliz. 

Los "jubiletos" en Budapest


¿Por qué Budapest? 


Este año nuestro destino ha sido Budapest porque leí que sus mercadillos navideños son unos de los mejores de Europa y también porque nosotros aún no los conocíamos. 

En Budapest encontraríamos el vino caliente con naranja, el té con canela o las maravillosas chimeneas recubiertas de azúcar y cacao que asoman al final de cualquier comida en tierras hungaresas. 

Los meses de invierno en esa ciudad son fríos, los mercadillos son hermosísimos, pero al estar situados al aire libre, notas las bajas temperaturas y hay que venir bien abrigado. La temperatura máxima promedio de día son 5 grados centígrados, pero muchas veces puede bajar a -10. También puede caer nieve y de vez en cuando el río Danubio baja con inmensos pedazos de hielo flotando. 

Nuestro hotel SasOne en calle Sas, situado al lado de la plaza de San Esteban, no podía ser más céntrico. Eso permitía que después de comer y de la caminata mañanera haciendo recorrido urbano, descansáramos un poco para estar a punto para la tarde-noche. Luego del reposo era el momento de abrigarse y salir a la calle para disfrutar del ambiente mágico que la capital húngara nos ofrecía en tiempos navideños. 

Cerámica tradicional de Budapest




El Mercado Navideño de la Basílica de San Esteban 


Este mercado tiene una pista de patinaje sobre hielo de 200 metros cuadrados y un enorme árbol de Navidad con luces azules en el centro de la plaza de San Esteban, lugar perfecto para sacar unas fotos espectaculares con la basílica de fondo si no fuera porque siempre está lleno de visitantes. 

Dicen que se posiciona entre uno de los mejores de Europa y el más bonito de Budapest a pesar de ser el más pequeño. 

Basílica de San Esteban


¿Qué tiene de especial este mercadillo? 

El espectáculo de luces con proyección 3D que sale de la fachada de la basílica de San Esteban. Este espectáculo surge todos los días de las 16:30 hasta las 20:00 en intervalos de media hora. Hay dos tipos de espectáculos de luces que se van alternando: uno "tradicional" y otro en 3D para el que puedes comprar tus gafas 3D en cualquier tienda del mercado. 

También se puede disfrutar de música, de eventos culturales y de conciertos que hacen en un escenario. Pero yo lo que siempre busco son las casetas de madera para ver los artículos que ofrecen y poder comprar adornos navideños del lugar, que luego colgaré en el árbol de Navidad de mi hogar. 

Quedé admirada de lo bien preparadas que lucían estas bonitas barracas de madera con productos a la venda muy originales y de artesanía húngara. 




Basílica de San Esteban
  
Después de disfrutar de estos puestos de regalos artesanales había que dar un paseo por las casetas que ofrecen street food. Nosotros cenábamos cada día un plato diferente para probarlos todos. La comida es un poco más cara, pero muy apetecible. 

La primera noche probamos los langos, una especie de masa de pan frita redonda y plana a la que ponen encima salsa de queso y queso rallado. 

Pan frito para preparar los langos

Preparando los langos

Lo mejor que comí, un delicioso langos



El Mercado Navideño de la plaza de Vörösmarty 


Y el olor nos llevó a otra espectacular concentración de casetas de madera: el de la plaza de Vörösmarty. Es otro de los mercados navideños de Budapest. Tiene muchísimos puestos rústicos con decorado navideño, dos escenarios para actividades, sesiones de música en vivo y espectáculos de baile. Vimos un cartel-programa espectacular donde se anunciaban conciertos de folk, jazz, blues, soul, crossover y audiciones de músicas del mundo. 

(De lunes a viernes las actuaciones empiezan a las 17:00 horas y los fines de semana suelen actuar por la mañana y la tarde) 

Llueve, llueve y llueve en plaza de Vörösmarty

Llueve, llueve y llueve en plaza de Vörösmarty

Llueve, llueve y llueve en plaza de Vörösmarty


Esta plaza se caracteriza por la gran cantidad de paradas de comida de gran variedad y para todos los gustos. 

De nuevo otra noche para probar nuevos sabores y olores. Comimos un goulash, ese guiso tan característica de países del este. En los mercadillos se come servido dentro de un bollo redondo de pan. Todo acompañado de vino caliente que varía un poco según las especies que le ponen los diferentes tenderos. 

Bollo de pan relleno de goulash

Sopa goulash

Estofado de goulash


El Goulash es el plato húngaro más conocido, hay que decir que es una sopa y no un guisado. Sopa espesa hecha con carne de vaca, patatas y cebolla y especiada con el importante pimentón (páprika). 


Asador de salmón



Un fuerte olor a canela nos llevó frente a unos pasteles chimenea o kürtőskalács dando vueltas sobre si mismos , calentándose sobre las brasas y caramelizando el azúcar. Este curioso bollo en espiral lo habíamos visto ya en Praga, pero parece ser que que fue en Hungría donde se inventó. 

Pasteles chimenea o kürtőskalács



Había casetas donde preparaban comida dulce y salada ( toki pompos, pizza húngara, salchichas ) y, siempre, mesas al lado para disfrutarla con un café, chocolate caliente, cervezas locales o un vinito tibio. 



Otros Mercados Navideños en la ciudad 

Visitamos la plaza del Deák que se transforma también en otro mercadillo. Hay otros más alejados del centro: 


Plaza Deák Ferenc 


Parque de la ciudad (Városliget) 


Calle del Rey (Király utca) 


Patio Gozsdu 


Plaza Liszt Ferenc 


Mercado de Óbuda, en plaza principal (Fő tér) 


Tradiciones húngaras navideñas 

Siempre que un viajero visita un lugar le gusta conocer un poco sus costumbres. 
Dentro de las tradiciones más curiosas que se encuentran en este país es que Santa Claus es conocido como Mikúlas y en lugar de visitar a los pequeños el día 24 de diciembre, para por las casas el día 6 de ese mes. 

Según la tradición, se debe limpiar los zapatos y dejarlos a su alcance para que deje en ellos pequeños regalitos, generalmente chocolate y naranjas o mandarinas y, si has sido malo, es posible que encuentres un virgács, una pequeña ramita dorada que Mikúlas deja a quien no se han portado demasiado bien. 

Entonces, ¿no se hacen regalos en Nochebuena? Pues sí. En esta fecha es Jesús quien trae los regalos a los niños y niñas con motivo de su nacimiento. 

Otra de las curiosidades es que el día de Año Nuevo (1 de enero) se comen lentejas como símbolo de prosperidad durante el año, al igual que en Italia, y carne de cerdo, ya que se cree que la de ave o pescado se llevará «volando» la suerte que tendrás durante el año. 


Los postres típicos de Nochebuena y Navidad son el beigli, un rollo relleno de nueces o semillas de amapola, y por supuesto el zserbó, un postre cubierto de chocolate ideado originalmente en la cafetería Gerbeaud (Vörösmarty tér 7) y que ya ha llegado a los hogares húngaros. 

Tastando postres de Navidad en la cafetería Gerbeaud

Beigli, el más famoso de los postres navideños

Merendando un zserbó








dimarts, 7 de gener de 2020

TORINO: EL NUCLEO HISTÓRICO DE LOS SAVOIAS





Como quien no quiere la cosa, el verano se nos escapó y para despedirlo nada mejor que buena compañía y una escapada a una ciudad europea que aún no conocía: Torino.


Un poco de historia no viene mal (copiado de una guía de la ciudad)

Torino es la capital del Piamonte, la región italiana septentrional que limita con Francia. Torino tiene un pasado histórico un poco complicado de resumir en pocas líneas. Ciudad celta, fueron los romanos quienes levantaron la colonia de Augusta Taurinorum que seguía una disposición ortogonal siguiendo el sistema militar del castrum.
Con la caída del imperio los longobardos y posteriormente los francos ocuparon la ciudad, hasta la llegada de la Casa de los Savoia, mecenas del barroco turinés, y promotores de un reino independiente del dominio francés que durante el 800 se asomó al norte de Italia.
El siglo XIX fue intenso en toda Italia, pero Turín vivió momentos de gran agitación política como el nombramiento de capital del país recién unificado en 1861, hasta 1864. Patria de uno de los padres del Risorgimiento, Cavour, en los albores del siglo XX surgieron importantes centros industriales que dieron lugar a empresas de gran renombre como Fiat u Olivetti.
La cercanía de las montañas hace imposible no pensar en el turismo invernal de esquí  que ofrece Turín. Y es que han sido varias las veces que la ciudad ha acogido eventos de alto calado como campeonatos del mundo de esquí o las olimpiadas de invierno de 2006.


















Torino, una ciudad a la espera que la descubramos.

El vuelo entre España y el aeropuerto internacional de Turín-Caselle tarda unas 2 horas. Saliendo de Barcelona se puede elegir Vueling o Ryanair.
Como siempre hacemos en todos los lugares que visitamos, nuestro alojamiento estuvo situado en el centro histórico de la ciudad. (Le Petit Hotel de la Via San Francesco, muy recomendable)
Una vez acomodados salimos al descubrimiento de esta bella ciudad.


La primera impresión fue que había un tráfico caótico a primera hora de la tarde de un jueves cualquiera. Nosotros, que íbamos andando, no nos sumergimos en ese caos circulatorio porque cogimos una de las rectas calles del centro: la comercial Via Roma. Esta via une la estación de tren Porta Nuova con dos de las principales piazzas , la de San Carlo y la del Castello.
Dedicamos toda una tarde a visitar el núcleo histórico de la Piazza San Carlo y la Piazza Castello con sus alrededores, verdadero corazón de Torino, porque allí se encuentran los edificios más emblemáticos.



Segunda impresión de Torino: ordenada, barroca, cuadriculada y elegante. En estos adjetivos pensaba mientras paseábamos por la Via Roma bajo el resguardo de los soportales que casi no dejaríamos en ningún momento de nuestra ruta.
Torino se la conoce por sus soportales, porque tiene más de 18 kilómetros de galerías porticadas. Los pórticos le dan un aire acogedor y son prácticos cuando hay inclemencias del tiempo, te protegen de la lluvia y el sol. Luego también puedes encantarte tranquilamente mirando escaparates y confiterías en cantidad. Por cierto, los escaparates de Via Roma, un poco excesivos pero preciosos.





Llegamos a la famosa Piazza Castello.



Esta plaza está flanqueada por el Palazzo Reale y el Palazzo Madama y si miras el mapa ves que convergen cuatro de las principales vías del centro: Via Garibaldi (peatonal), Via Po, Via Roma y Via Pietro Micca.



Es la segunda plaza más grande de esta ciudad, con una superficie aproximada de 40.000 metros cuadrados.



Construida en el siglo XVI y reconstruida en el XVII después de los desperfectos que sufrió durante la guerra, el gobierno de los Savoia hizo que alcanzara su máximo esplendor con la reforma y modernización de los antiguos palacios.
Para empezar buscamos el Palazzo Madama para poder disfrutar del valor de más de mil años de antigüedad en un solo edificio. Cimientos romanos, un castillo del siglo XIV y todas las posteriores modificaciones barrocas. 







El señorial Palazzo Madama

El palacio resume la historia de la ciudad en sí misma.
A comienzos del siglo I a. C., el lugar de este palacio estaba ocupado por una puerta en los muros romanos de la que partía el decumanus maximus de Augusta Taurinorum (el antiguo nombre de Turín).
Dos de las torres, aunque restauradas, aún testifican este núcleo original.

Después de la caída del Imperio Romano de Occidente, la puerta romana, en la Edad Media, se convirtió en una fortaleza y era el baluarte fortificado en las defensas de la ciudad.
Entre los siglos XVII y XVIII, la Real Señora de Savoia lo eligió como su propia residencia y en el Ortocento, Carlo Alberto colocó el primer Senado del Reino de Italia.

Es un edificio muy original porque muestra dos fachadas. La que da a la piazza Castello, lo que sería el delante, es un elegante palacio barroco, y, la que da por detrás, es como un castillo medieval.
En su interior se encuentra el Museo de Arte Antiguo de la Ciudad, que tiene una bonita colección de cerámicas, dibujos y esculturas. Durante la visita, se puede entrar en el pequeño jardín para ver las murallas y torres del palacio desde el interior.
Se puede visitar de martes a sábado de 10 a 18 horas, y los domingos hasta las 20 horas (7,50 euros) Si sólo se quiere ver la escalinata de entrada y la corte medieval, el acceso es gratuito.








Palazzo Reale, residencia de los Savoias


Luego cruzamos la plaza y en el fondo se encuentra el Palazzo Reale (Visita de 8.30h a 19.30 h, excepto lunes,y gratis el primer domingo de cada mes)


Este palacio del siglo XVII fue la residencia de la Casa de Savoia y es Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Más allá de ser hermoso e imponente, es un lugar muy bueno para pasear.


La entrada principal se encuentra en la misma Piazza Castello. Construido en 1646, sirvió como residencia real hasta 1865. Hoy en día, se pueden visitar varias secciones del palacio: Los apartamentos del rey, la Biblioteca Real y sus 200.000 libros, la Armería Real y su impresionante colección de caballos de peluche con sus jinetes blindados y la galería Sabauda, que expone pinturas de los siglos XIV al XX.




Nosotros anduvimos por los Jardines Reales cuya entrada es libre y fue allí donde charlamos un buen rato con unos estudiantes nativos que fueron muy simpáticos y amables cuando les disparamos un montón de preguntas sobre lugares que visitar, donde comer, tomar un bicerín o un vermut.







Y descubrimos la Iglesia de San Lorenzo

En este punto, miramos arriba para ver una gran cúpula octogonal, la de la Iglesia de San Lorenzo ¡¡¡ Preciosa !!!

Esta pequeña iglesia está repleta de historia y goza de todo el cariño de los habitantes de Torino. Además tiene una curiosa historia tras ella.
Dedicada a San Lorenzo en honor a la victoria de Manuel Filiberto el día 10 de agosto de 1557 (día de San Lorenzo). Perteneció a la casa Savoia, ya que prometió construir una iglesia en honor a este santo si eran vencedores en la batalla de San Quintín.
Este precioso lugar, de estilo barroco, atrae a miles de fieles todas las semanas, pero también a puñados de viajeros que no quieren perderse detalle de ella. De entre las curiosidades destaca su cúpula y el hecho de no tener fachada, por lo que resulta difícil toparse con ella, tan solo es visible una pequeña puerta.


Otros edificios que encontramos en la plaza son: el Teatro Regio, el Palazzo della Giunta Regionale, la Armeria Reale, el Palazzo del Governo, la Biblioteca Reale, el Archivio di Stato y el Palazzo Chiablese.












La sala de estar de Torino: la Piazza San Carlo


De regreso al hotel, via Roma abajo, nos encontramos con  Piazza San Carlo, apodada “il salotto di Torino”
La llaman “la sala de estar de Torinoporque la vida política piemontesa se ha desarrollado siempre en esta plaza, o mejor, en sus famosos cafés, frecuentados por miembros de la familia real, nobles y escritores. Es un lugar para ver y ser visto al salir de compras o pasear.
Toda la plaza es peatonal y porticada; tiene una superficie de 768 metros cuadrados. En ella se celebran todos los acontecimientos históricos y sociales, conciertos, manifestaciones, protestas, mítines y triunfos deportivos de la Juventus.
En el centro hay un monumento equestre llamado Caballo de Bronce. A los lados el edificio Solaro del Borgo (s XVII) y, en el lado sur, las dos iglesias gemelas de estilo barroco: San Carlo y Santa Cristina.


La imagen que tuve durante muchos días de fondo de escritorio de mi ordenador cuando preparaba el viaje, ahora la tenía ante mis ojos. ¡¡ Hermosa Piazza !!



Llevaba anotados varios cafés en mi libreta viajera, porque dicen que no se conoce Torino si no se disfruta de una pausa en uno de sus cafés históricos.

Y nos tomamos un café de altísima calidad en el famoso Caffé San Carlo, primer local de toda Italia que tuvo iluminación a gas. Te sientas cómodamente, miras las pinturas de sus paredes, las columnas de los laterales, estucos, las lámparas de araña y puedes viajar a una época muy importante de la historia italiana: el Risorgimento, en el siglo XIX.
Miramos la carta y decidimos que volveríamos al día siguiente a la hora de la cena.







Otro famoso café es el Caffé Torino, un poco más joven respecto a los otros cafés históricos de Torino. Se construyó en estilo Liberty (Art Nouveau en Italia) a principios del s XX. En su interior también hay mármoles, lámparas de lágrimas de cristal y todo tipo de decoración deslumbrante.
En la entrada hay un neón, el único original de la época en Torino. En el pavimento de los soportales y frente a ese café, hay la imagen de un toro rampante. La tradición dice que si pisas sus genitales tendrás buena suerte.





Un local histórico más es la Confitería Stratta, de 1836, que fue proveedor oficial de caramelos de la Casa Real de los Savoia.
Y muy cerca el Baratti & Milano que también fue distribuidor oficial de chocolate de la aristocrácia piamontesa.








Delante de la plaza, aunque un poco escondida, encontramos la Galleria San Federico, una galería comercial construida en los años 30 y donde se pueden realizar compras o simplemente tomar un café admirando el esplendido techo abovedado que combina con el piso de mosaicos negros y blancos. Allí también veréis el histórico Cine Lux.


Y en el silencio de mi habitación mi cabeza se llenó de interrogantes : ¿Quienes eran los Savoias? Intentaba buscar imágenes de los libros de historia de mi época de estudiante. ¿Llevaban peluca? ¿Los del uniforme azul, rojo y blanco? ¿Una Savoia novia del rey emérito de España? …...

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