dilluns, 28 de gener de 2019

UNA TARDE CON LOS PESCADORES DE SANT CARLES DE LA RÀPITA






Un jueves de  finales de enero, la cámara de mi móvil  saca humo fotografiando las barcas de pesca que regresan a puerto. La hora de llegada de los pesqueros es a partir de las 15.30 h, de lunes a viernes, excepto los meses de mayo y junio que las barcas no salen porque respetan una veda de dos meses.
Estoy de nuevo aquí porque  quiero atrapar otra vez este latido de la naturaleza, este paisaje tan atractivo y especial.
Mis ojos bailan rápidamente de cielo con gaviotas escandalosas  a mar surcado de barcas de muchos colores; de pescadores morenos y fornidos a cajas de peces de diferentes formas, tamaños y texturas.
Cada día el mismo ritual ancestral, aunque las barcas, la lonja y la subasta se hayan adaptado a los nuevos tiempos.
Y desde el momento en que el primer pescador lanza al muelle un cabo robusto que otro amarra con fuerza, la actividad empieza en el puerto de Sant Carles de la Ràpita.
  





Paseando por el muelle preguntamos a un pescador por su barco. Es mediano, de 9 metros de eslora y 3 de manga, de madera, comprado de segunda mano y que conserva aún el nombre del antiguo propietario porque las tasas para el cambio son caras


¿Desde cuándo eres pescador?

Toda la vida, yo soy hijo de pescador y mi abuelo también lo era.


¿Quién te enseñó a pescar?

Viendo se aprende, nadie te enseña a pescar -me decía mi padre. Él era pescador, mi abuelo también, pero no eran expertos, el experto era un hermano suyo.


Cuéntanos como es tu jornada de pesca

Salimos  de madrugada. Al llegar al lugar adecuado las redes se  calan  y después de 3 o 4 horas se recogen. Se pueden coger hasta 60 Kg en una noche.


¿Qué tiene de especial este puerto de La Rápita?

En 2017, el puerto de Sant Carles fue el primero de Catalunya en valor de venta de pescado en la lonja, con más de 14 millones de euros, seguido del de Vilanova (Garraf), con 12,4 millones. Además, es el segundo en volumen de capturas a pesar de que no se dedica al cerco.


¿Qué especies son las más capturadas?

Nuestras especies más emblemáticas son el langostino y la galera, pero también traemos doradas, pulpo y merluza. El langostino es la más codiciada de todas. 


¿Se está convirtiendo el mar en un vertedero?

Desgraciadamente. El mar está muy sucio debido a la acción de los deportivos y los mercantes. Además, por acción del viento, las basuras van a parar a las cuencas de los ríos y de ahí al mar, lo que provoca una gran mortalidad de especies. Los pescadores somos los más preocupados e interesados en que el mar esté limpio. Y desde aquí hacemos un llamamiento para concienciar a todas las personas de la necesidad de no tirar nada al mar.


¿A qué retos se enfrenta el sector?

Tenemos un futuro bastante incierto. Desde la Comisión Europea se han propuesto reducir el esfuerzo pesquero notablemente, al haberse detectado un descenso de las capturas. Culpan de ello al sector pesquero, sin tener en cuenta otros factores como la pesca deportiva, el cambio climático y la contaminación.











Los pescadores preparan el pescado con esmero en  cajas, por tamaños.
Luego estas cajas entran a las cintas transportadoras de la moderna lonja de La Ràpita. Esta lonja fue inaugurada en el 2003 tras una inversión de 2,7 millones de euros. Terminó así la tradicional subasta a voces y se puso orden al barullo armado por los pescadores con su trasiego de hielo y cajas.
Cada caja aparece en las pantallas y empieza la cuenta atrás digital. La mayoría son compradores para el comercio local y también mayoristas que se llevan el pescado a Mercabarna y Mercamadrid.
El visitante puede ver la venta del pescado en directo desde un pasillo del primer piso.










«Antes éramos una flota aún más potente, con 200 barcas en los años 90. Luego empezó a decaer. Mucha gente se deshizo de su barca porque no había relevo familiar, pero ahora hay relevo generacional y tenemos una buena flota nueva y muchos patrones jóvenes», nos comentó otro pescador.
La cofradía cuenta con una flota pesquera de 60 barcas de arrastre, 48 embarcaciones de artes menores y 20 muelles de carga.

      









Y así charlando y escuchando comentarios y curiosidades se nos pasó la tarde. Hacía frío en la terraza de la lonja  cuando se ponía el sol por detrás del Montsià.








He buscado información sobre el rey de las capturas: el langostino de Sant Carles de La Ràpita

Este langostino pertenece a la especie “Penaeus kerathurus”. Tiene los ojos negros y consistentes, musculatura robusta, coraza exterior brillante, sin manchas negras. Vive en aguas muy poco profundas, especialmente en las desembocaduras de los ríos, hecho que hace que se concentre una población importante de este crustáceo cerca de la desembocadura del Ebro. Es de hábitos nocturnos y pasa la mayor parte del día enterrado en la arena. Se pesca con “tremalls y nanses”, pero también con la técnica del arrastre. Su mejor época para el consumo es entre mayo y agosto, momento en que se produce su periodo de reproducción.(Información de Google)





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