dilluns, 28 de maig del 2018

TRAKAI, UN CASTILLO DE LEYENDA EN LITUANIA




Al día siguiente apareció un día nublado y por fin se cumpliría uno de mis sueños viajeros: podría visitar el lugar que durante mucho tiempo contemplaba cada día en la pantalla de mi ordenador: el Castillo de Trakai.


Trakai fue la antigua capital del Gran Ducado de Lituania y su Castillo es el más famoso y fotografiado de toda Lituania.



¿Cómo llegar ?

Trakai se encuentra a unos 27 km al oeste de Vilnius en el corazón de una región que alberga centenares de lagos, y visitarlo es el complemento perfecto para los viajeros que visitan la capital lituana. Hasta allí se puede llegar en transporte público, una media hora desde Vilnius.





¿Qué te encuentras en ese lugar?


Desde la parada de autobuses y el parquing de coches hay unos veinte minutos andando hasta la orilla del lago Galvé. Es un paseo en el que se disfruta de sus calles y de las coloridas casas de madera que parecen sacadas de un cuento.
Estas construcciones de colores son típicas de los karaítas, una minoría procedente de Crimea (Ucraina) que habla lengua turca y profesa la religión judía de los siglos XIX y XX. Estas casas tienen tres ventanas; se dice que una es para Dios, la otra para Vytautas, y la tercera para la familia.




¡ Por fin el Castillo !


El Castillo se encuentra enmedio del lago, en una isla unida a tierra por una pasarela de madera. Este lago tiene 21 pequeñas islas y sirve de foso al castillo. Cuando llegas es imposible no quedar hipnotizado por el reflejo del Castillo rojo en el agua, como si emergiera sobre la isla.
Esta fortificación hecha en ladrillo rojo y estilo gótico fue mandada construir por el héroe nacional Gediminas en la segunda mitad del siglo XIV y alojó a dos generaciones de grandes duques de Lituania, el más famoso Vytautas. Durante dos siglos fue centro de la vida cortesana del Báltico, pero luego pasó a ser prisión. Actualmente está reconstruido.




En el interior de la fortaleza se puede conocer el Gran Ducado de Lituania en salas y corredores que están acondicionados como museo: monedas, manuscritos y restos arqueológicos entre otros es lo que podremos encontrar por el recorrido. Pero lo más interesante es pasear tranquilamente por las dependencias, perderse por los rincones, subir a las torres o relajarse en el patio de armas.


Saliendo hay un pequeño muelle con bares, restaurantes y tiendas de recuerdos que se sitúa tras el mirador más hermoso de todo el Castillo. Desde allí se hacen las mejores fotos que hablan de viajes a Lituania.
También se puede alquilar barcas de remo y pedales para pasear por todo el entorno.



Me despedí del lugar con una escena medieval en mi mente, una imagen del tiempo con princesas y caballeros 
en el Castillo de Trakai.










POTSER ET POT INTERESAR