dimecres, 13 de maig del 2026

El limonero que nos acompaña

 


Esta mañana he salido al huerto para recoger un puñado de ajos tiernos que necesitaba para la cocina. Ya os digo que Jubileta no es una gran cocinera.


Lo primero que he pensado al arrancarlos es en ese dicho tan antiguo que asegura que “los ajos quieren ver la cara de quien los planta”. Se dice porque deben plantarse poco profundos, dejando siempre una parte fuera de la tierra.



El ajo tierno no es más que la planta joven del ajo y ahora está en su mejor momento. Además de sabroso, dicen que es depurativo, diurético, antiséptico y antibacteriano. Vamos, un pequeño tesoro de la huerta.

En mi paseo de esta mañana he tenido también la sensación de que el limonero me saludaba. Después de la fuerte lluvia de ayer había dejado limones en el suelo y muchos pétalos blancos esparcidos alrededor.



Son las flores del azahar, que al anochecer desprenden un aroma capaz de despertar todos los sentidos.

Cámara en mano, ya tenía algo que contar: la vida de nuestro limonero.

No recuerdo cuándo lo plantamos porque hace muchos años que forma parte del jardín de nuestro hogar y también, de alguna manera, de nuestra vida.



Pertenece a la familia de los llamados “luneros”, esos limoneros que florecen varias veces al año. A veces tiene flores, frutos pequeños y limones maduros en la misma rama, como si no quisiera detener nunca el paso de las estaciones.

A lo largo de los años ha soportado calor, tormentas, vientos fríos e incluso alguna nevada. Pero también ha vivido hermosas primaveras que devuelven el verde intenso a sus hojas y parecen hacerlo feliz.




En casa nunca faltan los limones. Son buenos aliados contra gripes y resfriados gracias a su vitamina C.





Al volver a la cocina he preparado dos litros de limonada con un poco de azúcar de caña y unas hojas de menta fresca. Siempre hay alguna botella en el frigorífico esperando.

Mientras la hacía he recordado algo que muchas veces tengo presente:

“Si tienes un limón, hazte una limonada… porque mañana no sabes si podrás.”






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