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dimecres, 20 de setembre del 2023

POR LOS CAMINOS DEL ALENTEJO PORTUGUÉS

                                 

 



“Allende el Tajo” es lo que significa la palabra Alentejo y, aunque parece sugerir distancia, yo diría que es una tierra acogedora y cercana. Está entre las menos transformadas por el turismo en Portugal.


Cuando preparamos la ruta para conocer esta región decidimos entrar por carretera desde Badajoz y de esta manera, ir descubriendo un poco el territorio del Alto Alentejo hasta acercarnos al mar y recorrer el trozo de costa.

Luego regresar por el sur descubriendo el Bajo Alentejo hasta atravesar de nuevo La Raya que es como llaman al territorio fronterizo compartido por España y Portugal.



QUÉ ENCONTRARÁS EN ESTA GUÍA


1.- Ruta por el ALTO ALENTEJO

     1.1.- Primera jornada: ELVAS- VILA VIÇOSA - ÉVORA

     1.2.- Segunda jornada: ARRAIOLOS – ESTREMOZ - CASTELO VIDE – MARVÂO

     1.3.- Tercera jornada: SÂO PEDRO DO CORVAL - MONSARAZ

2.- Ruta por la COSTA ATLÁNTICA DEL ALENTEJO

3.- Nuestra experiencia en Cocina alentejana

4.- Consejos: un poco de todo




MARVÂO. Chimenea típica alentejana


Ruta por el Alto Alentejo


La zona norte del Alentejo que hace frontera con las provincias españolas de Cáceres y Badajoz presume y con razón, de tener hermosas ciudades y pueblos medievales amurallados y con Castillos.

La recorrimos lentamente durante tres jornadas y visitamos los puntos que llevaba anotados y que creo tienen más interés para los visitantes. Hay que decir que es el viaje que más castillos medievales hemos fotografiado.


Primera jornada


ELVAS - VILA VIÇOSA - ÉVORA

Después de dejar atrás la ciudad de Badajoz, atravesamos el río Guadiana y cruzamos la frontera con nuestro coche.

Tomad la A6 unos 6 kms y coged salida hacia Estre do Caia/N4

Atrasamos una hora el reloj mientras aparecía ELVAS en el horizonte.


ELVAS es uno de los tesoros escondidos que guarda el país vecino.

Si miramos un poco la historia sabremos que fue la primera población portuguesa que fue levantada para servir de puesto fronterizo en las guerras entre España y Portugal. Es una ciudad que fue creada para defenderse y eso se nota por las señales que conserva de una larga y tensa historia: el Fuerte, los fosos, los contrafuertes, los viejos cañones y unas gruesas murallas.


Se puede aparcar fuera de la muralla sin problema, junto al foso. En el centro hay parquímetros, pero las plazas son pequeñas, hay pocas y las calles muy estrechas.

Se inicia la visita a todo el centro histórico muy lentamente porque todo va rodado y está bien indicado y cercano.


La Plaza de la República

Oficina de Turismo


La Plaza de la República es la plaza principal del casco histórico. Es famosa por su suelo tridimensional que tiene gracias a los dibujos geométricos que hacen los guijarros con los que está construida.

Está la Oficina de Turismo, la Iglesia de Nossa Senhora da Assunçao, antigua Se y Catedral de Elvas y el Ayuntamiento.

En esta plaza hay algunos cafés y pequeñas tabernas donde se puede comer bien y a buen precio.

Nuestro almuerzo fue en Taberna “Xico Maroto”: Sopa alentejana/ calamares fritos/ helado/ 2 coca colas y dos cafés, 30 euros los dos Este precio era el del menú diario y en sitio turístico.

Subimos por el Largo de Sta Clara. Este Largo es una pintoresca plaza triangular adoquinada y rodeada de casas señoriales con rejas de hierro forjado. En el fondo la iglesia de Nossa Senhora da Consolaçao.

Muy cerca, al final del camino, después de cruzar unas pequeñas y pintorescas callejuelas con muchas flores, se llega al Castillo.
Este Castillo es una fortificación islámica reconstruida en el XIII.


Castillo de Elvas

Pegado al Castillo está uno de los miradores con las mejores vistas panorámicas de Elvas y sus alrededores.

El horario del castillo es de martes a sábado de 09:00 a 18:00 h.

Y regresamos bajando por el Arco del Miradeiro para volver al punto de partida.


Arco del Miradeiro


De Elvas a Vila Viçosa 40 kms por la N 373 y 63 kms por la A6 hasta Évora.



Luego VILA VIÇOSA y su mármol.

Vila Viçosa




Llegamos a ÉVORA que creo está situada a mitad de camino entre Lisboa y la Extremadura española. Esta localización hace que sea un punto de partida ideal para visitar esta zona.
Allí tuvimos tres días para visitarla tranquilamente y hacer dos escapadas a otros lugares muy cercanos.


En Évora aterrizamos en el Moov Hotel Évora, un hotel de estilo minimalista que ocupa una antigua plaza de toros del centro. Es práctico, moderno, sin florituras, con parking, buen desayuno y con todo lo que el viajero necesita. Se encuentra dentro de la muralla y sólo hay que caminar cinco minutos para ponerse en la Plaza do Giraldo. (Muy recomendable por ubicación y parking)

La Plaza do Giraldo es la imagen icónica del casco histórico y el lugar donde terminábamos cada tarde durante los días que estuvimos allí.

Es un lugar muy popular porque visitantes y lugareños ocupan los cafés y los restaurantes que tienen terrazas al aire libre para gozar de un ambiente relajante.

Allí está la Oficina de Turismo que facilita un plano muy bueno para recorrer la ciudad. (No pondré la lista de todos los lugares bonitos para no extenderme, podéis consultar web de Turismo o leer mi post de esta ciudad)

Camino de la Catedral de Évora

Reloj de la Catedral de Évora


Templo romano de Diana


Capela dos Ossos


Y nos perdimos por un puñado de bonitas callejuelas, estrechas y empinadas que no permiten ni el paso de un coche. Vimos casitas blancas decoradas con un marco amarillo alrededor de sus puertas y ventanas. Y, de vez en cuando, alguna plazoleta donde abundan tabernas donde mezclarse con lugareños.




Segunda jornada


ÉVORA – ARRAIOLOS – ESTREMOZ - CASTELO VIDE - MARVÂO – PORTOALEGRE (todos situados al norte, en el corazón del Parque Natural da Serra de Sâo Mamed)


Ruta de 103 kms de ida más 103 kms de vuelta


A 20 kms al norte de ÉVORA hicimos la primera parada; fue en ARRAIOLOS, localidad famosa porque lleva produciendo alfombras tejidas a mano desde el siglo XII. La elaboración artesana de esos tejidos típicos ha ido pasando de generación en generación.

Arraiolos

Castillo de Arraiolos


No se si es porque fue de los primeros pueblos que visité, pero me gustó muchísimo: está muy bien cuidado, limpio, pero no puesto sólo para el turismo como otros que vimos luego.
Es un lugar con mucha vida cotidiana.





ESTREMOZ fue el siguiente objetivo en ruta. Es un pueblo rodeado por una antigua muralla, y dominada por la silueta de un gran castillo del siglo XII. Las calles y plazas de su centro medieval están ornamentadas por hileras de naranjos que dejan su perfume entre los pocos viajeros que lo visitamos.
La plaza principal es la de Rossio.


Y seguimos con otro pueblo con encanto de Portugal: CASTELO DA VIDE. De nuevo un castillo rodeado por casas blancas que admiramos dentro el paisaje!


Castelo de Vide

Azulejos alentejanos en Castelo de Vide

Castelo de Vide





Muy cerca de allí, a unos 20 km, entre Castelo de Vide y Portalegre, a pocos kilómetros de España, encontramos el tranquilo pueblo de MARVÄO con muchísimo encanto, tiene castillo, murallas y calles estrechas con casas típicas del Alentejo. Es un gustazo pasear por ese lugar y disfrutar de las vistas que se tienen de los alrededores; sobre todo desde arriba.

Marväo

Marväo

Marväo




PORTALEGRE es la capital del Alto Alentejo y está situada en lo alto de una colina La visita fue más ligera, era tarde y queríamos cenar de tapas en Évora.

Vimos sus calles típicas con suelos de retorcidos empedrados y laberínticos rincones. Algunos palacios nos sorprendieron, pero sin detenernos.

Y regresamos a Évora para alojarnos otra noche en una antigua plaza de toros convertida en un moderno y funcional hotel ya mencionado.


Tercera jornada


ÉVORA - SÂO PEDRO DO CORVAL – MONSARAZ


Ruta de 55 kms por N 18 y 20 kms por N 256 , más, luego, la vuelta.



Salimos de Évora temprano rumbo a Monsaraz con muchas expectativas porque casi todas las opiniones viajeras nos decían que es el pueblo más bonito del Alentejo. (Eso del más bonito depende de los ojos que lo miran)

En el camino merece la pena parar en SÂO PEDRO DO CORVAL para curiosear en alguna de sus 35 tiendas de cerámica y docenas de talleres de artesanos alfareros y ceramistas. Este pueblo es el mayor productor de cerámica de todo Portugal.

Olarías (talleres de alfarería

Cerámica de Sâo Pedro do Corval



MONSARAZ lo descubrimos escondido, entre dehesas y llanuras, en lo alto de un promontorio. Es un pueblo de apenas 700 habitantes que es la delicia de muchos viajeros que lo visitan atraídos por su fama, por su muralla, su castillo y sus casas con fachadas blancas que nos recuerdan a los pueblos blancos de las Alpujarras Granadinas.


Monsaraz

Castillo de Monsaraz

Monsaraz

Monsaraz




Ruta por la costa atlántica del Alentejo


Después de recorrer pueblos con castillos y murallas, calles estrechas de casas con blancas paredes y ventanas azules... Después de ver ciudades con lugares históricos y paisajes hermosos de interior..., tuvimos nostalgia de mar.

La Costa del Alentejo va desde la península de Troia, en la ribera sur del río Sado, junto a la ciudad de Setúbal, hasta el norte del Algarve que es la región portuguesa limítrofe, la que cada año atrae a miles de turistas.



En cambio la costa alentejana, con casi 200 kilómetros, no tiene esa masificación que tiene el Algarve durante la temporada alta y aquí es posible disfrutar de playas y calas salvajes y tranquilas.



Evora – Vila Nova de Milfontes (199 kms) – Porto Covo (21 kms) – Sines (21 kms)


Esta costa también esconde pequeños pueblos de pescadores y rincones que seguro os enamoran como lo hicieron con este par de Jubiletos.

Todo el litoral está condicionado para no dañar el entorno y todos los caminos permiten a senderistas y ciclistas avanzar sobre los acantilados.




Llegados a este punto, hay que decir que por este trozo de litoral pasa la llamada Ruta Vicentina, una de las rutas senderistas de gran recorrido que transitan por la costa del sur de Portugal en las regiones de Algarve y Alentejo.


Dejo enlace con información de rutas, etapas, alojamientos, restaurantes, o incluso actividades alternativas si se quieren quedar más tiempo en un sitio: Rota Vicentina



Siguiendo ruta llegamos a VILA NOVA DE MILFONTES ansiosos por explorar un trozo de la costa del Alentejo, como hicieron los antiguos descubridores.

Es una de las localidades más grandes de esta costa, así que puede ser perfecta para alojarse, comer, echar gasolina o dar un paseo por el centro para estirar las piernas.

Vila Nova de Milfontes

Vila Nova de Milfontes

Vila Nova de Milfontes

Vila Nova de Milfontes




De allí partimos hacia ZAMBUJEIRA DO MAR donde se encuentran las playas más salvajes de esta zona y con poca afluencia de bañistas. Claro que era setiembre, no sé si julio y agosto será igual.

Zambujeira Do Mar



A unos 20 kilómetros al norte encontramos otro de los pueblos que más me gustaron del Alentejo: PORTO COVO.

Había visto imágenes del lugar que me tenían el corazón expectante. Resultó ser un antiguo pueblo de pescadores que conserva aquel saborcillo añejo en todas sus calles adoquinadas. Las casas de un blanco inmaculado, ventanas y puertas azules y tejas de barro.


Praia Grande

Porto Covo

Porto Covo, arquitectura popular


Me enamoró esa sencilla plaza cuadrada, una de las más bonitas que vi, todo un ejemplo de una arquitectura popular.

Todo Porto Covo se sitúa sobre unos acantilados llenos de senderos que bajan hasta el puerto. Desde allí se puede ir a la Praia Grande, a la Praia do Banho o a la encantadora cala Praia dos Buizinhos.



Cala Praia dos Buizinhos.

Este lugar es ideal para comer y probar la comida alentejana, los portugueses lo recomiendan. Hay toda una calle con los menús y precios más o menos iguales.

Nos recomendaron “O Passarinho” en la aldea de Cercal y “A Tasca do Celso” en Vila Nova de Milflores, pero al final comimos en uno de los muchos que hay en Porto Covo y no apunté ni el nombre.


Siguiendo por un ramal de la nacional 261 avanzamos unos 18 kms 

Por la tarde llegamos a SINES que no es un pueblo como Porto Covo o Vila Nova de Milfontes, sino una ciudad de más de 10.000 habitantes.


SINES fue el lugar de nacimiento de Vasco de Gama, que, si recordáis, llegó a las Indias atravesando el Cabo de Buena Esperanza, siendo un personaje importante para Portugal que tantos navegantes dio al mundo.

Castillo de Sines 

Calles de Sines 


Puerto de Sines 


Castillo de Sines 


Es una ciudad monumental y bonita, muy recomendada para visitarla.

Allí nos alojamos en Apartamentos Sinerama (sin comentarios)

Terminado el recorrido por el litoral, fue el momento de regresar por el interior, por el Bajo Alentejo, menos modernizado que el resto del país, donde pervive el mundo rural cargado de carácter. Lo cierto es que lo vimos desde la ventanilla del coche.

Ya de vuelta, desde Sines hasta la frontera hay 247 kms.

Esta distancia la recorrimos de un tirón porque queríamos visitar una joyita que no conocíamos: LA VILLA DE OLIVENZA, ya en territorio extremeño, al sudoeste de Badajoz.



Después de visitar Olivenza y en el silencio de la habitación del hotel me quedé pensando en la gracia extremeña con aire flamenco que se unió a la dulzura portuguesa y a las letras de canciones nostálgicas de fado.
Esos influjos entrecruzados los hemos visto en su patrimonio y son el resultado de toda la historia de carácter fronterizo.



Nuestra experiencia en gastronomía alentejana


La gastronomía de la Costa Alentejana es otro de los grandes motivos por los que viajamos a esta zona de Portugal.Y es que es súper fácil comer bien a buen precio, sobre todo cuando el que manda es el pescado y el marisco fresco.

Hay muchos locales de restauración al alcance de todos los bolsillos y en todos se encuentran parrillas de carbón o leña donde asan al momento sardinas, pargos y chocos.

Los arroces caldosos de gambas, las “caldeiras de pescado” y el bacalhau en todas sus versiones, también están en todas las cartas.


Nosotros comimos en Porto Covo degustando una de esas “caldeiras” de pescado.

Como entrante unos “bolinhos de bacalhau” que son pequeñas empanadas fritas de bacalao salado y patatas fritas.

De bebida un vino verde (blanco joven).

No se me olvida decir que todo viaje a Portugal merece de postre al menos un “pastéis de Belem de nata” con un buen café.

"Caldeiras” de pescado

"Caldeiras” de pescado

 Pastéis de Belem


En estos lugares costeros, especialmente en verano, el aire se llena del olor de las sardinas asadas que es la opción más económica.


Para un almuerzo o cena más ligera antes de salir a dar un paseo para conocer la noche, nada mejor que un “cachorro”, un perrito caliente versión portuguesa.

Se puede acompañar con una copa de “Portonic” (vino de Oporto con tónica), una cerveza Sagres o Super Bock que son las favoritas de los portugueses o, como hice yo, agua mineral con gas Pedras.

Otra opción es ir de “petiscos”, que son esencialmente tapas.


Los pocos días que estuvimos no daban para probar muchas cosas y por economía pedíamos el menú del día.


En general el menú del día o comida en un restaurante medio: 10 euros. Cena o tapas en un restaurante medio: 12 euros. Cerveza en un bar: 2 euros. Café entre 1,50 a 2 euros.

El servicio es lento, muy lento. Para que te entretengas, los portugueses suelen poner un couvert que es un entrante que el camarero deja en tu mesa como quien no quiere la cosa y que puede ser desde un trozo de pan con mantequilla a una ración de langostinos.

Te lo sirve aunque no lo hayas pedido. Si no lo comes, no pasa nada. Si te puede el apetito, recuerda que te lo sumará a la cuenta (unos 3 euros de media).

Una última cosa, hay que tener en cuenta también que las 14:00 horas para comer en Portugal ya es tarde. En zonas turísticas y en las cenas son más flexibles.




Consejos:  Un poco de todo 


· La forma más fácil de moverse por el Alentejo es, sin lugar a duda, en coche propio o de alquiler.


· La arteria principal del país es una gran autopista que lo atraviesa de norte a sur, llena de telepeajes, pero en esta ruta no la coges en ningún momento y no has de pensar en pago de autopistas que es algo complicado.


· Los portugueses son gente muy amable y la mayoría entienden el castellano aunque no lo hablen. De hecho, es muy probable que en cuanto detecten que eres español/a intenten dirigirse a ti en nuestro idioma.


· Siempre que se viaja a un país con distinto idioma se debería aprender por cortesía, algunas palabras en su lengua, como obrigado/a (gracias), está bom (está bien). Boa noite (buenas noches) y desculpe (perdone).


· Echando un vistazo a los últimos boletines petroleros, el combustible es más barato en España que en Portugal: las diferencias, que son más palpables en la frontera, oscilan entre un 10 y un 15%.










Todos los artículos los escribo después de haber vivido la experiencia en primera persona. Las fotos son todas de Joseph, no están retocadas ni llevan filtros porque no sabemos mucho. Perdonad.

No hago guías de viaje a la usanza, sino un relato sacado de mis apuntes de la libreta viajera como se lo explicaría a un viajero que nos preguntara.





dilluns, 21 de març del 2022

De ruta por Turquía: Rumbo a Capadocia.

 


Nos despertó la primera llamada de los almuecines al “salat”. El altavoz de la pequeña mezquita que teníamos enfrente de nuestro hotel en Estambul sonaba fuerte. Era la primera oración del día, que es justo antes del amanecer.
En la calle ya había griterío y movimiento de gente y nosotros preparados rumbo a Capadocia.


Del diario de Jubileta :

Algo que llama la atención en lo que he visto hasta ahora de Turquía es la admiración que tienen por Atatürk. Calles, plazas, nombres de aeropuertos, estatuas en pueblos y ciudades … Atatürk (El padre de los turcos) fue el primer presidente del país durante quince años y su imagen se ve en billetes y monedas cuando cambias euros por Liras Turcas. Por otro lado se encuentra la bandera turca de fondo rojo, con su media luna y estrella blancas ondeando en todos los lugares posibles que se pueda colgar.

Nuestra ruta se encaminaba hacia la región turca de Anatolia Central, cruzando los montes Tauro hacia la provincia de Konya que está situada en el centro de esta árida y áspera estepa.
A lo largo de esta ruta pudimos ver campos y campos de opio; en Turquía está permitido su cultivo.



Del diario de Jubileta :

Estamos cruzando tierras bañadas por el Tigris y el Éufrates que nacen en estos montes. He visto un indicador de carretera señalando la dirección a Tarso.

Mi cabeza recuerda aquel catecismo que nos hacían estudiar cuando éramos pequeños (El paraiso terrenal entre dos ríos- entre el Tigris y el Éufrates – allí nació la primera civilización – el apóstol Pablo de Tarso …) ¡Madre mía!  ¡Estoy en lugares que cuando era pequeña, por tan lejanos, jamás pensé en visitar!

Después de muchos kilómetros llegamos a Konya. Esta ciudad es sin lugar a dudas la más austera de toda Turquía. Sus habitantes son musulmanes, respetuosos con la religión y muy conservadores. La mayoría de mujeres todavía se cubren de pies a cabeza con los velos negros (charchaf) y en muchos establecimientos difícilmente se puede adquirir alcohol.
Esta ciudad se remonta a más de 4000 años y es la cuna de las órdenes de derviches y es un popular sitio de peregrinación para musulmanes de todo el país.

Los derviches son una especie de místicos musulmanes (la mística árabe es conocida como sufí) conocidos por sus prácticas inusuales, en concreto una danza sagrada.

En el siglo XIII, cuando la ciudad era la capital del sultanato de Rum, acogió una importante masa de inmigrantes que huían de la invasión mongola. Entre estos recién llegados estaba la familia de Celaleddin Rumi, de origen afgano, uno de los filósofos-poetas místicos más importantes de todo el mundo, cuya influencia continúa hasta nuestros días.



Se le llama habitualmente Mevlana Rumi. Mevlana significa etimológicamente “Maestro de los maestros”. Él creía que "la música y la danza representaban un medio para inducir un estado estático de amor universal”.

Así, tras su muerte se fundó la Orden Mevlevi, más conocida como los derviches danzantes, que se expandió por todo el imperio otomano.

La parte principal de sus rituales es el Sema, una danza simbólica que representa el viaje espiritual del hombre que, a través de la razón y el amor, alcanza la perfección con Dios.

Poco a poco los derviches pasan de un estado al otro. Cuando giran simbolizan la ascensión hacia el amor divino. Después vuelven al estado de sumisión, hacen una reverencia y detienen la danza en seco.




La visita principal en la ciudad de Konya es el Museo Mevlâna y el Mausoleo. Este conjunto fue construido por Sinan, uno de los arquitectos otomanos más famosos, y se calcula que recibe más de dos millones de visitantes por año.
El interior contiene la tumba de importantes derviches, la del propio Mevlâna e incluso reliquias como pelos de la barba de Mahoma.




Del diario de Jubileta :

En el Mausoleo he quedado impresionada por las lágrimas de muchos peregrinos musulmanes que no podían ocultar sus emociones al contemplar las tumbas y reliquias.

He visto los dos mundos: por un lado, grupos de fervientes peregrinos y por otro viajeros contemplando la danza de los derviches como atracción turística.

El espectáculo se ofrece en un escenario original degustando té de canela o café turco y pudiendo fumar en narguile (objeto que se emplea para fumar tabaco especial de distintos sabores )



De nuevo en ruta visitamos un Caravanseray, o sea, un palacio de caravanas. Era una especie de refugio defensivo y albergue para comerciantes, peregrinos o soldados que hacían la ruta de la seda y paraban a descansar.
Allí tenían todos los servicios: mezquita, hamam, alojamiento y comida. El gobierno no les cobraba nada por alojarse porque quería asegurarse de que los comerciantes llegasen bien a su destino y así poder cobrarles los impuestos, que es de donde obtenían beneficios.

Este caravanseray era el de Sultanhani que dicen fue el más importante, el más grande y el más espectacular porque se encontraba en medio de la nada. Actualmente está acorralado por las casas del pueblo lo que dificulta su valoración original.
La primera impresión, desde el exterior, es su robustez y seguridad para tranquilidad de aquellos viajeros: torres muy altas, muros muy gruesos y sólo dos puertas de entrada.

Atravesamos la estepa turca, una zona llana, llena de praderas secas que llegan hasta el horizonte. Vimos algunas pocas montañas, en la distancia, que rompían la monotonía de este salvaje páramo. Es la estepa que recorrían las antiguas caravanas de la famosa Ruta de la Seda, que unía la antigua Europa con el continente asiático.

Del diario de Jubileta :

¡Me siento feliz y libre observando el paisaje que nos da esta tierra turca! ¡Es tan distinto a lo que estoy acostumbrada!

He probado la cocina tradicional de esta zona en una posada del siglo XII transformada en un sencillo restaurante.

Nos han servido Lahmacum, muy parecido a la pizza, ( con carne picada, cebolla, limón, perejil y especias sobre una masa finísima de pan, todo enrollado)

Luego Testi Kebabi, estofado de cordero (con berenjenas, tomates, ajo y cebolla) cocinado en una plancha, (una paella sin borde ni asas)

De postre, el típico Baclava, pastel de hojaldre relleno de pistachos y jarabe de miel.

Por fin divisamos el volcán Hasan que señala el límite con Capadocia. De nuevo noté esas cosquillas en el estómago que siento cuando llego a una lugar por primera vez.
Nos instalamos en Nevsehir, capital y puerta de entrada a Capadocia que nos sirvió de “campamento base” para conocer toda la zona.




Capadocia significa “la tierra de los caballos bellos”, según el folleto turístico de esta región histórica de Anatolia Central. Este lugar está situado entre tres ciudades, Nevsehir, Avanos y Urgup, formando un triángulo que cada uno de sus lados mide unos 20 km.

Hace muchos miles de años la lava de los volcanes cubrió toda la región de toba (una roca porosa hecha de cenizas y pequeñas piedras perforadas) y más tarde de lava basáltica que, al enfriarse, se convirtió en una piedra muy dura. Así los volcanes de Anatolia transformaron los valles y las colinas de la región en una meseta.

Más tarde, la erosión causada por el viento y la lluvia fue aprovechando las grietas en el basalto para llegar a la toba más blanda y así formar este maravilloso paisaje lunar: majestuosos valles de agujas, conos retorcidos y las famosas “chimeneas de las hadas”

Estas "chimeneas de las hadas" son unas formaciones en las que el capricho de la naturaleza se expresa con un bloque de basalto en equilibrio sobre la toba. A modo de paraguas, resguarda el cuello inferior de la lluvia, pero la erosión continúa más abajo hasta que finalmente vence el peso superior y la chimenea se arruina. Pero a su alrededor cientos de nuevas chimeneas están actualmente en formación, asegurando que los Pitufos, como diría mi nieto, tengan refugio durante unos cuantos millones de años más.

Después el ingenio humano esculpió casas en esas rocas, iglesias hechas en las cuevas y ciudades subterráneas al mejor estilo troglodita.




Capadocia es sin duda un lugar único, mágico, extraño y sugerente, diferente a todo lo que había visto.

No hay un lugar mejor para apreciar este paisaje fantasioso que el Valle de Göreme y su Museo al Aire Libre.

Este espacio abierto tiene las típicas formaciones geológicas de Capadocia con un gran número de iglesias trogloditas excavadas en su interior. Son iglesias muy pequeñas y siempre hay grupos de viajeros haciendo cola para visitarlas.

Vimos las de Santa Bárbara, la de La Manzana y la de La Serpiente. Todas del siglo XI, oscuras, sin ventanas, y esa falta de luz fue lo que ha hecho que se conservase el color de los frescos y los protegiera de los iconoclastas musulmanes que ocultaron bajo una capa de pintura las imágenes de las más de 300 iglesias de la zona.




A escasos minutos se encuentra Pasabagi que es el valle donde se hallan las “chimeneas de las hadas”, a pie de carretera, muy cercanas, a tocar. Así que dejamos el coche en el arcén y nos fuimos a explorarlas.

Primero nos subimos a una pequeña colina para tener una panorámica del conjunto que realmente impresiona. Luego caminamos hasta pasear entre ellas y poder apreciar sus curiosas formas. Algunas son realmente grandes y a otras se puede acceder incluso a su interior, pero todas tienen un denominador común: un tronco de toba ancho y blanquecino coronado por otra piedra acabada en punta de un color más oscuro.


Una de las actividades más atractivas para saborear la belleza de esta región es contemplarla desde los cielos en un globo aerostático. Su clima resulta perfecto y cada madrugada son muchos los que se encaraman en esos globos para, entre risas y nervios, disfrutar de una de las vistas más bellas del mundo. Desde las alturas, las singulares formaciones rocosas parecen aún más extravagantes, los colores más intensos y el amanecer más completo.



La siguiente jornada la dirigimos por la orilla del río Rojo hasta Avanos, conocida por la fabricación de objetos de cerámica. En sus tiendas todavía se puede ver los alfareros que con los mismos tornos de hace siglos trabajan el barro.

Toda la región tiene una industria artesanal hecha a partir de productos propios, entre los que están la plata, la piel, la alfarería y la lana.

En viajes turísticos organizados se programan visitas a “fábricas” de alfombras, a “joyerías” y tiendas de “artesanía en piel”. En todas ofrecen los productos siempre precedidos de un té de manzana fresquito.
Ese sistema de compra con regateo incluido, que a mi no me parece serio, hace que resulte un poco agobiante y pienso que la mayoría de productos se pueden conseguir en otros lugares.



Uchisar, fue otra parada obligada. Contemplamos una gran montaña perforada que fue un poblado troglodita de época bizantina y turca. Hoy está abandonado por deterioro natural.

Y otra vez la fila de tiendas en la curva de la carretera que nos indica el mejor lugar para parar y hacer fotografías. Vale la pena pasar tras ellas y subir por la colina, explorando otros lugares donde nos lleve la intuición. Cualquier recorrido vale la pena.




Del diario de Jubileta :

Hoy he visto salir el sol y me ha venido a la cabeza una de las canciones de Lole y Manuel ( ...el sol, joven y fuerte, ha vencido a la luna que se aleja impotente del campo de batalla…). La bola de fuego enseguida lo ha caldeado todo.

En Göreme, cuando iba por la cuarta iglesia se me ha hecho un poco repetitivo y me he sentado a observar los contornos de esos gigantes de piedra que son las “chimeneas de las hadas”. Es como jugar a adivinar las formas de las nubes: parece un sombrero, ahora una foca, más adelante un caballo

Junto a la carretera se encuentran paraditas con lugareños que por pocas TL te ofrecen collares, pañuelos, cerámica o muñecas de trapo vestidas con el traje de fiesta de las campesinas. Por poco dinero tienes un recuerdo entrañable y ayudas a la economía de esas personas que hacen estos objetos con sus manos.



La última jornada la dedicamos a explorar el valle de Güvercinlik o de las palomas. Este valle de 6 kilómetros, de arena blanca, conecta las ciudades de Görema y Uchisar Se llama así por las muchísimas palomas que desde hace siglos han convivido con los seres humanos en perfecta armonía. Antiguamente las usaban como aves mensajeras y como fertilizante para las cosechas de calabaza o para la vid.

Actualmente las palomas ya no juegan un papel tan importante, pero sus casas-palomares aún se mantienen. Se encuentran sobre pilares roca y son numerosas en este valle.




Luego, por la carretera que lo bordea, llegamos a la siguiente parada: la ciudad subterránea de Özkonak

De ciudades subterráneas nos dijeron que hay unas 36 en total. Allí se refugiaban los primeros habitantes cuando iban a ser atacados. La vida bajo tierra podía transcurrir durante largos meses, ya que estaban equipadas de todo lo necesario para sobrevivir: orificios de ventilación, graneros y hasta establos para los animales.


Del diario de Jubileta :


Estas ciudades subterráneas me han parecido unos lugares claustrofóbicos y húmedos y no he entrado. ¡Lo siento!
Mientras esperaba que Joseph saliera, he comido una ración de çömlek kebab, (carne picada cocinada en una vasija de barro y dentro de un horno de piedra). Acompañada de un vino dulce de la región. Luego un aromático té de manzana. (Mi ratito de independencia)

En Capadocia la naturaleza ordena y la calma se convierte en melodía.

Las caprichosas formas de la Capadocia vivirán durante muchos años en nuestra retina a modo de sueño largamente buscado.



En un vuelo Pegassus desde el pequeño aeropuerto de Nevsehir regresamos a casa.

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