Es mostren els missatges amb l'etiqueta de comentaris Letonia. Mostrar tots els missatges
Es mostren els missatges amb l'etiqueta de comentaris Letonia. Mostrar tots els missatges

dijous, 24 de maig del 2018

LETONIA. “ JÜRMALA” EN LA COSTA SUR DEL GOLFO DE RIGA




A estas alturas del viaje teníamos deseos de mar, playa y costa; y nos dirigimos hacia la zona de Jürmala en el litoral sur del golfo de Riga, muy cerca de la capital.


Jürmala que significa “orilla del mar” en letón, es famosa ya desde el siglo XIX por sus baños termales, barros medicinales y aguas minerales sulfurosas de los balnearios de las pequeñas poblaciones de esta costa. Esta zona ocupa unos 32 kilómetros.
Es un lugar donde veranean muchos letones que no salen fuera del país y que buscan también naturaleza para llenar los pulmones de aire ionizado del mar junto con la resina de los pinos cercanos.


Como muchos europeos occidentales pensábamos que el Báltico era frío y desértico, pero descubrimos un paisaje muy distinto al imaginado. Paramos en la playa de Majori.
La línea de playa es cálida y confortable y el mar tranquilo y agradable. Para nuestra sorpresa el agua no estaba fría, no tenía apenas oleaje y es poca salada. A todos estos encantos hay que añadir una lengua de arena que se alarga hasta el infinito y que está protegida por un espeso bosque en segundo plano. ¡ Una maravilla que no esté explotada ni masificada !


Toda la zona de Jürmala está salpicada de casas de madera del siglo XIX, muy protegidas por ley, algunas reformadas, otras descuidadas y en venta. Alternando con ellas hay elegantes casas que construyeron los potentados rusos en la época soviética que han sido también restauradas y ocupadas por pequeños hoteles y restaurantes.


El centro de Majori es una calle peatonal que me gustó mucho, la calle Jomas, y sirve de núcleo a Júrmala. Está bordeada de cafés al aire libre, tiendas de moda y pequeños restaurantes. Estos comercios están situados en casas de madera, en casas estilo art nouveau y otras más modernas también construidas en madera.
Una vez allí me hubiera gustado recorrer los pequeños pueblos de pescadores cercanos, pero la capital nos esperaba.







diumenge, 6 de maig del 2018

LETONIA. VISITA AL PALACIO DE RUNDALE



Decidimos ver el palacio de Rundale porque su emplazamiento lo hace ideal para ser visitado en la ruta de la frontera lituana hacia Riga que está a 80 kilómetros. Está situado en medio de la nada y rodeado de la campiña letona.
A pesar de que todos las guías de viaje lo destacaban como un lugar de gran belleza y como imprescindible al visitar Letonia, no me sentí atraída por ese lugar. No soy yo de palacios lujosos, ni de monarquías pomposas, me va más la sencillez de los castillos medievos. Más tarde reconocí que es una gran joya del arte barroco y rococó y símbolo del poder de los nobles en el Báltico.



Rundale significa Valle de la paz. En el siglo XVIII lo mandó construir el duque de Curlandia, Johann von Biron, cuando estas tierras aún formaban parte del Gran Ducado de Lituania. Las obras del palacio se completaron en dos etapas porque al duque lo desterraron a Siberia. Se finalizó la construcción en el año 1768, cuando Biron regresó y pudo pasar los últimos cuatro años de su vida en él.
A principios del siglo XIX Napoleón y su ejército comenzaron la invasión de Rusia y tras su paso por esta zona el palacio quedó semi abandonado y sufrió numerosos actos vandálicos.
Más tarde el palacio pasó a ser propiedad del Imperio Ruso que lo ofreció a la familia de los Zubov que lo restauraron y luego lo mantuvieron casi intacto..


En la visita guiada que hicimos vimos salones cargadísimos de decoración y con diferentes nombres: el de las rosas, el dorado, de recepción, el blanco, de baile... todos con grandes candelabros de cristal, las paredes con telas de seda, preciosas molduras de estuco, esculturas, enormes chimeneas, salas de espejos, cuadros de pintura italiana, relojes de mesa, y todo tipo de obras de arte que los adornan.



Si se quiere visitar el palacio hay dos tipos de entradas: la “visita larga” y “la visita corta”. La diferencia está en que la larga incluye también el recorrido por las habitaciones privadas del Duque.



Todo el palacio me recordó en algunos aspectos al palacio de Versalles por sus elegantes proporciones y sus hermosos jardines a la francesa donde destacan el Jardín de Rosas y el Jardín Francés. Es en este lugar donde se puede descansar o dar un relajado paseo entre árboles y sacar las mejores fotos de la fachada del palacio.
A los jardines de Rundale se puede entrar con el ticket combinado para las dos rutas o de forma independiente.




.

LETONIA Y RIGA SU CAPITAL


Letonia es el sabroso relleno de un bocadillo báltico porque está embutida entre Estonia al norte y Lituania al sur. Este comentario no recuerdo bien quien me lo hizo, pero tenía razón.


Todo el país es un remanso de paz donde se esconden castillos medievales en ruinas, bonitos paisajes verdes, pueblos pescadores encantadores, palacios rococós, animadas ciudades de veraneo, hermosos bosques, lagos, playas … y, en general, está poco explotada turisticamente. Por el contrario Riga, su capital, atrae a multitud de europeos todo el año.
Cruzamos la frontera lituana y entramos en Letonia por el oeste del país, por la región de Kurzeme, zona rural tranquila, poco poblada, llena de casas de campo entre fértiles llanuras.
El principal reclamo turístico de esta zona son el Palacio de Rundale, el castillo Bauska y el palacio Mezotne. Visitamos elPalacio de Rundale.



RIGA CAPITAL DE LETONIA

Riga me pareció una de las ciudades más hermosas de Europa. Las guías turísticas dicen que se parece a París y aunque esa afirmación es un poco exagerada, sí que hay algo en sus calles y en sus plazas que la recuerda ; quizá la atmósfera a la vez fría y alegre, húmeda y chispeante, señorial e informal de la capital francesa.
Si se observa un plano de la ciudad que normalmente es lo primero que un viajero hace, se ve un casco viejo que está rodeado de agua. Por un lado el río Daugava y por el otro, el canal Pilsetas que está bordeado de jardines por donde pasear.
La fundación de esta ciudad data del 1201, aunque previamente ya hubo asentamientos porque su río formaba parte de la ruta comercial vikinga hacia Bizancio. En 1282 la ciudad entró a formar parte de la Liga Hanseática, lo que le otorgó estabilidad política, económica y prosperidad a lo largo de los siglos XIII y XV, convirtiéndose en un gran centro de comercio.
A mitad del siglo XIX se demolieron las murallas y todo el espacio que ocupaban se cubrió de avenidas y parques.


¿ Qué visitamos en tres días ?


dimarts, 1 de maig del 2018

EL CASCO VIEJO DE RIGA





El casco viejo llamado Vecriga es un laberinto de serpenteantes calles empedradas peatonales entre las que sobresalen bonitas casas renacentistas de antiguos comerciantes y torres de muchas iglesias. Es muy fácil de recorrer a pie; a los coches sólo se les permite circular por un par de calles y no hay transporte público.
No encuentras una ruta marcada para seguirla, lo mejor es callejear sin rumbo fijo y disfrutar del entorno y de las sorpresas arquitectónicas que vas descubriendo.




Siguiendo la imagen de una torre hermosa que parecía llamarnos desde las alturas, llegamos a la plaza Doma donde se encuentra la grandiosa figura de la Catedral de Riga, luterana y la de mayor culto de las repúblicas bálticas. El edificio es de principios del siglo XIII, mezcla de estilo románico, gótico y barroco. El interior esconde su mayor tesoro: un órgano de 6.768 tubos que es de los más grandes del mundo. 







Muy cercana se sitúa la Plaza del Ayuntamiento (Ratslaukums) y en medio la Estatua de Roland, legendario caballero medieval que se convirtió en símbolo de la lucha de las ciudades por independizarse de la nobleza.
Muchos de los edificios que hay en esta plaza y sus alrededores, fueron destruidos por las tropas alemanas durante la Segunda Guerra Mundial, pero fueron reconstruidos más tarde.
Frente al Ayuntamiento se alza altiva la Casa de las Cabezas Negras, edificio de estilo flamenco, ricamente decorado que fue sede del gremio de mercaderes alemanes.




Desde allí nos acercamos a la Iglesia de San Pedro, luterana y muy hermosa también. Aconsejan subir al mirador en lo alto del campanario pues tiene las mejores vistas de la ciudad.

Detrás de esta iglesia está la Estatua de los Músicos de Bremen, en honor a Buxthoeven, obispo de Riga, nacido en Bremen. La estatua de un burro, un perro, un gato y un gallo, apilados uno sobre el otro y con las trompas gastadas hacen irresistible la costumbre de tocarles las narices para volver a la ciudad.






















Muy cerca por una de las calles más bonitas de la ciudad, Skarnu iela, se llega a la plaza Livu. Este es el lugar que nunca duerme, como en la canción sobre la ciudad de Nueva York. Plaza Līvu es el centro de la vida juvenil de Riga. En verano tiene cafés al aire libre y parterres de flores de muchos colores que están diseñados como olas para recordar el río perdido del que antiguamente se llamaba Riga. En invierno esta plaza ofrece una pista de patinaje.




Allí están otros famosos edificios, el Pequeño Gremio, el Gran Gremio, casas gremiales del s.XVIII que reunían artesanos y mercaderes respectivamente.
Muy cercana está la Casa del Gato que debe su nombre a los dos gatos con el lomo encorvado que figuran sobre las torretas culminando el edificio. Se dice que el arquitecto letón los colocó allí a modo de protesta, ya que el Gran Gremio le vetó su entrada, que sólo permitida a alemanes.



Si a estas alturas crees que lo has visto todo de este hermoso centro antiguo, te equivocas. Te queda los Tres Hermanos, tres casas contiguas que recuerdan la época en que la ciudad formaba parte de la Liga Hanseática y el comercio era muy importante.
La casa más antigua es la casa blanca con un aguilón escalonado y fachada inclinada, del siglo XV y es la construcción para vivienda más antigua de Riga. Las otras del XVII y XVIII,


.

Y entrando por la Puerta Sueca se recorre lo que resta de las murallas y la Torre de la Pólvora al fondo. Me encantó este espacio: la Puerta Sueca comunica las tiendas y bares coquetos de la calle Torna con Aldaru, más tranquila y agradable. Las parejas de recién casados cruzan esta puerta en su recorrido por la ciudad, porque se dice que traspasarla da buena suerte.


dimecres, 18 d’abril del 2018

EL MERCADO CENTRAL DE RIGA




Los viajeros que recorren los mercados de los lugares que visitan toman realmente contacto con la sociedad del lugar que quieren conocer. En los mercados no sólo se aprovecha un día de compras si no que pueden observarse muchas cosas de los habitantes del lugar.
Aprendes que tipo de alimentos consumen, cómo se visten, el nivel económico del habitante medio, cómo reaccionan sus caras … Incluso las reacciones que tienen en distintas circunstancias.




El Mercado Central de Riga, en letón Rīgas Centrāltirgus, es según varias fuentes el más grande de Europa. Fue planeado desde 1922 y se construyó de 1924 a 1930. Las principales estructuras del mercado son cinco pabellones construidos mediante la reutilización de los viejos hangares de los famosos dirigibles Zepelín alemanes durante la Primera Guerra Mundial. Tiene 72.300 metros cuadrados de superficie y más de tres mil puestos comerciales.


Siempre llama la atención los productos culinarios que son diferentes a la cultura gastronómica del visitante. 




En estos cinco pabellones (carne, pescado, frutas, verduras y productos lácteos) y la zona adyacente a éstos, siempre llenos de filas con pequeños puestos donde degustar la amplia lista de productos autóctonos del país.






Vimos pollo y pescado ahumado, delicias de carne, panes de centeno, miel, dulce requesón, quesos, fresas, frambuesas, bayas, arándanos, setas, tomates, pepinos,… o kvas, una bebida alcohólica fermentada muy suave muy popular en Rusia y Europa del Este.






El mercado se beneficia de la ubicación que tiene, cerca de la estación de autobuses y de la de trenes de la ciudad. Recibe miles de visitantes y está abierto de martes a sábado de 7 de la mañana a 6 de la tarda, mientras que los lunes y domingos el mercado cierra una hora antes.





Nos despedimos de la ciudad con una panorámica nocturna de Riga con el puente sobre el Daugava, que recorre el tren, y que por la noche se ilumina con una luz azul que se refleja en el agua.



EL PARQUE BASTEJKALNS DE RIGA




El Parque Bastejkalns es la entrada a la ciudad vieja, un parque romántico lleno de plantas con flores, con un pequeño canal, lugar perfecto para tomar el sol y relajarse. Nosotros pasamos una tarde otoñal muy agradable

.
En mitad del parque nos topamos con el Monumento a la Libertad, símbolo de la libertad, independencia y soberanía de Letonia. Fue construido en 1935 en honor a los soldados que murieron en la guerra de independencia de Letonia, sufragado por los habitantes de Riga y levantado en el lugar que ocupaba una estatua de Pedro el Grande. Sobrevivió a las cuatro décadas de dominio soviético.



El monumento está coronado con la figura de una mujer que representa la libertad. Ella sostiene en sus manos extendidas tres estrellas y simboliza la unidad del país.




Nos contaron que circulaba un chiste muy popular durante la época soviética decía que la estatua era en realidad un agente de una empresa de viajes porque depositar flores a su pedestal garantizaba un viaje gratuito a Siberia.





A sus pies, a menudo podemos encontrar flores rojas y blancas, los colores de la bandera de Letonia. 


La plaza a su alrededor sigue manteniendo su importancia simbólica y al mismo tiempo es el lugar popular para encuentros de la gente joven.


POTSER ET POT INTERESAR